¿Por qué no te callas? Acalla tu ruido mental…y deja que hable tu sabiduría interior

30.09.2015

“Pero, ¿y si me equivoco?”….“Voy a hacerlo, aunque claro la verdad es que a nadie le ha salido bien…”; “sí, sí claro que sí… pero… “ “lo tengo clarísimo, pero…” “y si luego me arrepiento?”…. “Me parece bien, aunque ahora no me apetece..”; “Lo intento, aunque…”..”No, si yo tengo todas las ganas del mundo, pero…..”

Resulta frustrante y muy molesto, darse uno cuenta de que han pasado las horas, días incluso y que aquello que ibas a hacer, o decir….no lo has acabado haciendo, ni dicho. Y no sólo eso, sino que  además ahora estás cansado, agotado y psíquicamente exhausto. Para más inri, por supuesto que ni te planteas (de momento) el intentarlo de nuevo.

Los “Si pero”;  “aunque”, “y si?”; “sin embargo”; “ahora no”; “no obstante” que vagan por nuestra cabeza y salen por nuestra boca descontroladamente … además de conjunciones adversativas son como pequeños y maliciosos INTRUSOS mentales que se apoderan de manera sibilina de nuestra energía, de nuestra fuerza y, sobre todo, de toda nuestra alegría e ilusión.

Estos Intrusos que se ACTIVAN en nuestra cabeza sigilosamente y se nos presentan camuflados bajo la apariencia de genuina preocupación por nosotros (“y si sale mal?”, “cuidado, no vayas a sufrir”), se van haciendo fuertes a medida que va pasando el tiempo y no los atajamos de raíz. Se van enredando los unos con los otros (la terribilitis se agranda y se contagia a toda velocidad) y nos llevan a imaginarnos horizontes tenebrosos, películas mentales de pesadilla, escenarios tremebundos que nos “asustan” y que finalmente nos dejan con la energía por el suelo y con las únicas ganas de distraernos y “no pensar”.

¿Te suena todo esto?

Cuando los intrusos están al mando, perdemos absolutamente todo nuestro enfoque y concentración. Aquella tarea, aquella actividad hacia la que nos dirigíamos con tantas ganas, “de repente” (realmente no hemos sido conscientes de todo el proceso mental anterior) se nos representa como inalcanzable, tapada por una montaña de obstáculos pesados, densos y muy,  muy difíciles de salvar. Únicamente y tras denodados y arduos esfuerzos por nuestra parte, podremos “quizá” algún día conseguirlo…

 

El KEEP CALM  EN FORMA DE : “PARA DE DARLE VUELTAS A LA CABEZA”

“La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, dice y hace está en armonía(Ghandi)

 

El que habla de esa manera intrusa, sibilina y paralizante es el crítico interior, ese que no te deja hacer nada y se dedica a molestarte con los mismos pensamientos sin cesar. Para dejar hablar al sabio interior (que TODOS tenemos) he aquí cinco rápidas estrategias.

ACALLAR a los intrusos requiere que:

 

  • 1. En cuanto “pienses en hacer algo”, HAZLO.

Esa llamada, ese mail, esa visita, la compra, el paseo, el informe, la receta, HAZLO ya y si en este preciso momento es físicamente imposible que lo hagas, lo AGENDAS (por escrito, online, con alarma… como sea, será por alternativas!!) y una vez agendado te OLVIDAS absolutamente hasta que sea el momento de hacerlo.

 

  • 2. Si NO vas/puedes/ quieres hacer algo, NO DIGAS QUE VAS A HACERLO.

 Así de simple. Mantén tu boca cerrada. Oblígate a pensar 5 segundos ANTES de decir en voz   alta que vas a hacer algo, y en cuanto lo digas, sigue el punto número 1. Verás como con este   sencillo ejercicio vas a ir entrenando tu COHERENCIA interior.

Si estás en una situación extremadamente tensa en la que “crees” que es muy difícil decir que no, la respuesta será “en este momento NO puedo, VALORARÉ hacerlo en otro momento” (así no faltamos a la verdad; fundamental para no alimentar el caldo de cultivo de los intrusos: la mentira).

 

  • 3. Las metas póntelas por ETAPAS (como las vueltas ciclistas); y cuanto más pequeñas mejor.

Se trata de lo que hagas HOY, no en un año, ni en diez. Hoy, o más concretamente, esta mañana, estas 2 horas… lo ideal sería dividir el día en franjas horarias o unidades de tiempo y PLANIFICAR (siempre con flexibilidad) las actividades de cada franja.

 

  • 4. Cuando estés haciendo algo, CONCÉNTRATE en lo que estás haciendo.

Si hace falta, te obligas. Entrénate a conseguir estar haciendo solo-lo-que-estás-haciendo. Existen actividades muy dadas al “escapismo” mental como conducir o realizar actividades manuales y si bien, pueden ser muy relajantes y muy adecuadas para “liberar el estrés”, si es algo que hacemos habitualmente y nuestros intrusos están al mando pueden ser perfectos escenarios de nuestras “películas mentales de pesadilla.”

Practicar pequeños ejercicios de Mindfulness te puede ayudar a volver al presente: respirar de manera consciente, concentrarte en el aire que entra por la nariz y sale por la boca. Busca pequeños anclajes al mundo físico, para dejar de “irte de vacaciones” al mundo de las ideas y las películas mentales. Aplaude con las manos si hace falta, pega un grito, baila la Macarena… lo que sea pero deja de pensar en otra cosa que no sea lo que estás haciendo.

 

  • 5. CELEBRA todas y cada una de tus pequeñas victorias.

No hace falta abrir una botella de champagne cada vez que  consigas hacer lo que habías dicho que ibas a hacer (que también, ojo) sino de DARNOS CUENTA. Se trata de tomar consciencia del proceso que hemos seguido, y así poder REFORZAR las pautas que nos benefician, enfocándonos en ellas. Así dejarás de estar centrado en todo lo que has hecho mal, dirigiendo tu atención a lo que SÍ has hecho bien. Y como la energía va hacia donde nuestra atención se dirige…eso conseguirá que te subas en un túnel energético de buenas vibraciones…

 

 

En Emotivacion somos expertos en escuchar, comprender y finalmente neutralizar a esos intrusos mentales. Escríbenos si quieres explorar la sensación de callar a tus intrusos mentales y poder escuchar con claridad a tu sabiduría interior.

 Patricia R Abelairas

patricia@emotivacion.es 

4 comentarios

  1. juan manuel

    excelente ..yo nunca lo hubiera explicado mejor ..y mira que soy emprendedor..
    Gracias y espero seguir recibiendo sabiduria …me vendra muy bien en los tiempos que corren

    Responder
    1. Patricia Rodriguez Abelairas Autor

      Muchas gracias Juan Manuel por tus amables palabras…

      Recuerda que “todos” tenemos intrusos y por experiencia propia, añado, que “jamás” hay que subestimarlos…nunca, nunca, nunca son inofensivos.. En cuanto se detecten hay que atajarlos de raíz sin miramientos!

      Un fuerte abrazo y te deseo todos lo éxitos en tu emprendimiento

      Responder
    1. Patricia Rodriguez Abelairas Autor

      Muchas gracias Dolors por tu comentario…

      Efectivamente a veces los intrusos “nos pueden”, pero como bien decía Miguel de Unamuno “la manera de dar una vez en el clavo es dando 100 veces en la herradura” … Así que PERSEVEREMOS

      Un abrazo muy fuerte y mucho ánimo (siempre)

      Responder

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