la auténtica discapacidad es no confiar en uno mismo. 5 actitudes para desarrollar tu confianza

12.05.2014

Elimina los fantasmas de tu vida. Deja de perseguir cualquier cosa. Consolídate. Concéntrate. Sé tú.

Hace poco leí la siguiente frase: “la discapacidad no es no ver, ser cojo o estar gordo. La discapacidad es no confiar en uno mismo”. Me quedé impactada, especialmente teniendo en cuenta quien es su autor.

Enhamed Enhamed

(www.olympicoachemhamed.es) es uno de los más brillantes e inspiradores deportistas de nuestro país; considerado por muchos el mejor nadador paralímpico de la historia (9 medallas olímpicas). Tuve la oportunidad de conocerlo personalmente en la celebración de uno de los talleres de alto impacto de Tony Robbins y, al igual que todos allí, me quedé deslumbrada por su contagiosa actitud positiva y su poderosa energía. Lo extraordinario es que Enhamed  perdió la visión a los 8 años o, en sus palabras, ganó la ceguera, y esa circunstancia es lo que ha determinado que hoy sea la maravillosa e inspiradora persona que es. Actualmente está preparándose para participar en el IRONMAN Lanzarote 2014 (3,86 km natación, 180,2 km de ciclismo y 42,195 kilometros carrera). Como recientemente él comentaba con su agudo sentido del humor, ¨la única manera de que me retire, es que me lesione o recupere la visión”. Grande!

¿Cómo es posible que Enhamed sea capaz de tamaña aventura?  NO es el CÓMO, es el PORQUÉ

“La confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito”

 

5 actitudes para desarrollar tu confianza

 

  • 1. PARA CONFIAR EN UNO MISMO, HAY QUE CONOCERSE A UNO MISMO

Si uno conoce sus talentos y aptitudes, puede desarrollarlos; si conoce sus limitaciones y defectos, ya ha dado un paso importantísimo para superarlos, para comprenderse mejor, e ir incrementando su grado de autoestima y confianza. Nos da miedo conocernos porque nos aterrorizamos a nosotros mismos. Aparta de tu cabeza esos pensamientos de “terribilitis personal” y enfócate en ese espacio de paz dentro de ti que está esperando que lo descubras en soledad y silencio. “Sólo hay un bien, el conocimiento. Sólo hay un mal, la ignorancia”

 

  • 2. PONERSE OBJETIVOS MEDIBLES

Querer estar mejor, suena muy bien, pero querer adelgazar 4 kilos en 2 meses está mucho mejor. Es algo concreto, específico, asumible y medible. Puedes verificar por ti mismo su cumplimiento. Puedes ejercer un control sobre ello y eso te llevará a adquirir confianza en ti.

 

  • 3. FUERA CULPA, BIENVENIDA RESPONSABILIDAD

La culpa te paraliza y te sitúa en una posición de víctima. Con la responsabilidad asumes tu liderazgo y tu poder personal. En tu corazón sigue habitando un pequeño niño, pero ahora hay un adulto que está al cargo; tú mismo. Ocupa tu lugar y asume tus errores; aprende de ellos y sigue adelante. “El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada”

 

  • 4. TRÁTATE CON RESPETO

Es sorprendente la cantidad de juicios sumarísimos, reproches crueles y exigencias imposibles que conforman nuestro diálogo interno. ¿Darías tu confianza a alguien que te humilla, que te hace sentir el peor de los fracasados cuando algo sale mal, que te culpa y te castiga por no cumplir sus exigencias?. La confianza nunca jamás nace del miedo o del temor. “Cuando no existe enemigo en tu interior, el enemigo de afuera es incapaz de herirte”.

 

  • 5. QUE TU SÍ, SEA UN SÍ Y QUE TU NO, SEA UN NO

Elimina el fantasma de la complacencia compulsiva de tu vida. Deja de perseguir la aprobación externa y conéctate con la única que importa, la tuya propia. Concéntrate y sé tú mismo. “La mayoría de tus problemas son por decir SI demasiado rápido y NO demasiado tarde”

 

Para finalizar, un cuento ilustrativo

Una joven había tomado clases de ballet durante toda su infancia, y había llegado el momento en que se sentía lista para convertir su afición en profesión. Deseaba llegar a ser una primera bailarina y quería comprobar si poseía las cualidades necesarias, de manera que, cuando llegó a su ciudad una gran compañía de danza, fue al teatro y habló con el director.

-Quisiera llegar a ser una gran bailarina-, le dijo, -pero no sé si tengo el talento necesario o qué me hace falta para conseguirlo-.

-Hazme una demostración, le dijo el director. Pero apenas había bailado unos segundos, la interrumpió, moviendo la cabeza en señal de desaprobación-.

-No, usted no tiene las condiciones necesarias-, le dijo.

La joven llegó a su casa con el corazón desgarrado, arrojó las zapatillas de baile en lo más profundo de un armario y no volvió a calzarlas nunca más. Se casó, tuvo hijos y cuando se hicieron un poco mayores, aceptó un trabajo sencillo para poder sobrevivir.

Años después asistió a una función de ballet y a la salida se topó con el viejo director, ella lo saludó y le recordó la charla que habían tenido años antes, le mostró fotografías de sus hijos y le comentó de su trabajo, pero al final, antes de despedirse, le preguntó.

-¿Cómo pudo usted saber tan rápido que yo no tenía condiciones de bailarina?

 -¡Ahhh! apenas la miré cuando usted bailó delante de mí, simplemente le dije lo que siempre le digo a todos, le contestó.

-¡Pero eso es imperdonable! exclamó ella, ¡yo renuncié a mi carrera de bailarina porque creí lo que me decía!

-Naturalmente- repuso él- la experiencia me dice que al final los que triunfan son los que dan más valor a lo que ellos creen de sí mismos que a lo que otros creen de ellos”

 

“TU VIDA SERÁ LO QUE TÚ HAGAS DE ELLA”

Tú eliges

 

Patricia R Abelairas

 

 

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