Keledén: el poder liberador de MANDARLO TODO A LA M…..

08.04.2015

Hace un par de semanas fui a una cena en la que el requerimiento no era ir de etiqueta, ni llevar pareja, ni comprar un regalo a los anfitriones  sino hacer un monólogo de, al menos, 5 minutos. Al principio pensé en rechazar la invitación pero luego me dije que era una oportunidad perfecta para automotivarme, motivar a los presentes y enfrentarme a mis miedos con humor. Me acordé de un libro del que me habían hablado hace tiempo;  “KELEDÉN, la última medicina para el espíritu”,  de John C. Parkin. En inglés el libro se llama simplemente “F**k it” que viene a ser algo así como “¡A LA M****!”.

John C. Parkin, con el apoyo de su pareja, es el creador de esta fisolofía “Keledén”, que empezó con un libro para convertirse después en toda una corriente que comprende retiros espirituales  de diferentes (y divertidas) variaciones (“Keledén clásico”, ´´Keledén mágico”, ´´Maestría Keledén”), y un sinfín de cosas más que se pueden ver en su web www.thefuckitlife.com. Ellos mismos son un ejemplo de un Keledén brutal, dejando sus carreras como creativos publicitarios en Londres para montar todo lo anterior en un pueblecito en Italia.

 

LA MAGIA DE KELEDÉN

 

  • ¿CUÁNDO DECIMOS KELEDÉN? 

Mucho menos de lo que deberíamos, quiero pensar. Pero sí que decimos Keledén de manera habitual en 2 situaciones contrapuestas:

1) cuando hacemos algo rutinario que ya nos cansa/aburre/da bajón y dejamos de hacerlo (Keledén básico. Ejemplo: hoy no hago la cama, no me da la gana).

2) cuando llega ese momento en el que finalmente hacemos algo que pensábamos que nunca seríamos capaz de hacer (Keledén profundo. Ejemplo: dejo un trabajo que odio desde hace años para montar mi empresa)

 

  • ¿PORQUÉ NECESITAMOS DECIR MÁS KELEDÉN?

Porque cuando le buscamos sentido a todas las cosas que hacemos en nuestra vida, perdemos el Norte y de paso, todas las cosas pierden su sentido. A veces, un Keledén a tiempo nos da perspectiva.

Cuando somos niños cualquier experiencia es sumamente placentera y motivadora para nosotros; ver cómo llueve o andar descalzos son experiencias que disfrutamos por sí mismas, en toda su plenitud, sin ir más allá; conforme crecemos todas las “cosas” van adquiriendo un significado para nosotros y  ya tienen un “peso”.

Todo es importante, se hace “para algo” o con la intención de algo, y precisamente lo que más sufrimiento nos genera es apegarnos mentalmente a ese significado (rigidez); dejando de vivir, sentir y hacer las cosas simplemente “porque SI” (flexibilidad).

 

  • KELEDÉN! LIBERA NUESTRO PODER PERSONAL

Necesitamos decir Keledén! a todas aquellas cosas que nos hacen daño, nos hacen desdichados y nos quitan la paz:

En el momento de decir KELEDÉN!, nos EMPODERAMOS; nos liberamos de la tensión y los apegos y experimentamos alivio y liberación.

 “Mi jefe me dijo que repitiera el informe… Keledén!”; “se ha estropeado otra vez el grifo del baño..keledén!”, “creía que no podría acabar la carrera y al final lo hice… Keledén!”. Son momentos liberadores y transformadores, donde pasamos de una zona emocional de dolor- “mi jefe me dijo”, “el grifo del baño está roto”, “creo que no puedo acabar alg”o- a una zona emocional de PODER PERSONAL- Keledén.

 

  • ¿CÓMO DECIR KELEDÉN?

En principio, es muy sencillo, simplemente diciendo Keledén. Después, una serie de técnicas simples pero muy efectivas nos ayudan a llegar a manifestar el profundo, efectivo y verdaderamente transformador poder del acto de “mandarlo todo a la m…..” con sabiduría. Esa es la clave.

Resumiendo, Keledén es comerte un helado de chocolate el cuarto día de la dieta porque sinceramente a quien le importa que tengas un kilo de más.  Keledén es dejar de castigarte por no haber conseguido aquel proyecto. Keledén es olvidarte ya de aquel fracaso y esta vez sí, ir de verdad a por ello. Keledén es dejar de aparentar que todo va bien cuando no es así. Cuando uno es capaz de decir Keledén a la “idea de estar bien” ya se relaja, suelta y acepta el presente….y entonces la magia del Keledén llega: de repente uno se encuentra mejor.

En EMOTIVACIÓN, ya venimos usando la herramienta Keledén en algunas de nuestras sesiones pero quizás sin haberle llamado de esa manera. Sentido del humor, relajación y una renovada sensación de poder personal son solo algunas de las cosas que se pueden ganar.

Para saber más escríbeme a patricia@emotivacion.es

¿Te atreves?

2 comentarios

  1. MARTA SIMÓN

    Pues sí, poco más hay que decir después de esta gran verdad, cuyo comentario debería de estar tipificado, como mínimo en “La Biblia”!!.-
    Leerte, Patricia, es llevar la vida más fácil; es convertirte en el mentoreen perfecto y compañía adecuada.-
    Gracias!.-
    Marta Simón.—

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    1. Patricia Rodriguez Abelairas Autor

      Muchísimas gracias Marta por tus amables palabras. Me siento feliz de que mis post te ayuden a “simplificar” las cosas, esa es una de mis intenciones al escribirlos. Un abrazo

      Responder

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