el respeto comienza en uno mismo. Tratamiento de merecimiento

10.02.2014

Esas experiencias AHORA no son importantes...El momento de poder SIEMPRE es el momento PRESENTE, por lo que ahora es el momento de que ELIJAS. Puedes elegir seguir sintiéndote VÍCTIMA de tu pasado y no hacer nada o puedes elegir ser PROTAGONISTA y cambiar

Me respeto.

Soy digno

Soy digno de que se me tenga en cuenta

Me merezco amor

Me merezco un ambiente saludable

Soy digno de una situación económica propicia y estable

Soy digno de que me cuiden y me traten con respeto

Me merezco una buena vida

Bellas afirmaciones. Todos las firmaríamos con los ojos cerrados. Haríamos manifiestos con ellas, las declamaríamos en poemas, pintaríamos graffitis, haríamos camisetas, pósters, pancartas, las cantaríamos….nos manifestaríamos cuantas veces fuera necesario para reivindicarlo y gritarlo al mundo.

Por lo tanto, es cierto, lo reconocemos como verdadero.. estamos todos de acuerdo. Todos pensamos que son ciertas y que se deben aplicar a todo el mundo por igual, empezando por uno mismo, verdad?

Bien, eso es lo que PIENSAS

ahora déjame que te haga una pregunta.. que es lo que SIENTES al respecto?

Respira profundamente y ponte la mano en el corazón mientras te dices despacio: me respeto, soy una persona digna; me merezco un buen trabajo, soy digno de que se me tenga en cuenta, me merezco amor, soy digno de que se me trate con respeto y me cuiden, me merezco una buena vida..

Que tal la experiencia?

cuando menos resulta PERTURBADORA; algo se mueve que nos disturba e incomoda cuando nos decimos estas afirmaciones desde el corazón…conscientemente las suscribimos sin dudar, pero cuando conectamos con nuestro inconsciente, tales afirmaciones nos alteran..  podríamos llegar a pensar incluso que este ejercicio desde el corazón nos roba la paz..

Resulta algo muy habitual en nuestra “desnaturalizada” sociedad occidental, en la que “parece” que hasta la dignidad hay que ganársela. Existe un desequilibro entre mente y corazón. No hay conexión. Falta la profunda aceptación de uno mismo. Falta autoestima. Falta amor.

Cuando una persona tiene una sana autoestima, vive consciente de que es alguien que tiene mucho que ofrecer a la vida y, por lo tanto, es mucho más sencillo que se sienta merecedor de una buena vida. Desde ese lugar interior, de aceptación y respeto por si mismo, es capaz de recibir, agradecer y disfrutar lo mejor que la vida puede darle. Además de esto, esta actitud al mismo tiempo aumenta su autoestima, con lo cual fluye serenamente en el virtuoso y equilibrado círculo de dar lo mejor (él mismo) y recibir lo mejor (buena vida).

Tiene sentido verdad? como tu valoras lo que das (a ti mismo), la vida te responde en consecuencia y, al mismo tiempo, como te sientes merecedor de ello, lo aceptas y lo disfrutas.  Más allá de eso, te esfuerzas en dar lo mejor de ti, porque desde tu sana autoestima, eres consciente de que tu esfuerzo siempre trae una buena recompensa. Grandioso

Es una maravillosa manera de vivir…. sin embargo, a la vista está, que no es la manera generalizada

Muchas personas se niegan a hacer esfuerzo alguno para crearse una vida feliz porque sienten que no se la merecen. Hay gente que no es capaz ni de recibir en paz un cumplido o un regalo inesperado.  Estos sentimientos por lo general tienen su raíz en experiencias de la infancia de las que hoy, no se es plenamente consciente, pero de alguna manera, condicionan nuestro autoconcepto y por lo tanto nuestro existir.

Esas experiencias AHORA no son importantes…El momento de poder SIEMPRE es el momento PRESENTE, por lo que ahora es el momento de que ELIJAS. Puedes elegir seguir sintiéndote VÍCTIMA de tu pasado y no hacer nada o puedes elegir ser PROTAGONISTA y cambiar.

¿Quieres aumentar tu poder personal y sentirte una persona merecedora y digna? si tu contestación es SÍ, POR SUPUESTO sigue adelante..

Te advierto que el ejercicio no será fácil, lo que sí te aseguro es que MERECERÁ la pena

Coge un papel y un boli

  • 1a parte- IDENTIFICACION DE CREENCIAS SOBRE EL MERECIMIENTO

  1. Hay algo que deseas y no obtienes? De qué se trata? (defínelo de un modo lo más claro y preciso posible)
  2. Cuáles eran las normas o reglas respecto a los merecimientos en tu casa? Haz memoria.. Qué te decían? Pensaban tus padres que eran merecedores? Tenías que ganarte de alguna manera el hecho de ganarte algo? Te iba bien en eso de ganártelo? Obtenías de esa manera lo que deseabas? Te quitaban las cosas cuando hacías algo mal? Se menospreciaban tus logros?
  3. Te sientes una persona merecedora? …Qué imagen aparece en tu mente al hacerte esta pregunta? Más tarde, cuando me lo gane?
  4. Vales lo suficiente? serás alguna vez una persona lo bastante capaz y digna para merecer lo que sea?
  5. Que creencia obstaculiza tu merecimiento?…. miedo? no hay suficiente dinero? los viejos mensajes al estilo, “nosotros no hacemos esas cosas”, “pobre, pero honrado”?
  6. Mereces vivir? Porque? Porque no?
  7. Para que vives? cuál es el objetivo de tu vida? que sentido tiene para ti? tienes un motivo para vivir?
  8. Qué te mereces? Te dices, me merezco amor y alegría y todo lo bueno? o, en lo más profundo crees que sólo mereces lo peor? Porqué?
  •  2 parte.-LIBERACIÓN DE LO NEGATIVO

  1. Ahora escribe en una hoja aparte (Hoja1) un listado con todos los pensamientos negativos que has ido descubriendo de ti, mientras contestabas a las preguntas de la primera parte (nunca tenia lo que quería, no merece la pena esforzarse, jamás lograré cambiar etc etc)
  2. En otra hoja (Hoja2) convierte todos esos pensamientos negativos en sus OPUESTOS positivos (soy una persona valiosa, consigo todo lo que me propongo, tengo mucho que ofrecer al mundo etc etc etc).
  3. Toma la Hoja 1 y PRÉNDELE FUEGO... el fuego libera, purifica y transmuta la energía
  •  3 parte.- CONSOLIDACIÓN DE LO POSITIVO

  1. Siempre que eliminamos algo de nuestra mente, debemos llenar ese espacio vacío con otra nueva  cosa porque sino por hábito vuelve a lo mismo; así que hay que FORTALECER los pensamientos positivo
  2. Toma la hoja 2 y léela cada día, al levantarte y al acostarte. La repetición de estos pensamientos positivos irá modificando tu inconsciente; con cuanta mayor relajación y disfrute lo hagas; mayor impacto tendrá. Estás entrenando tu mente, por lo que ten presente que como en cualquier entrenamiento, la actitud, el tiempo y la perseverancia son fundamentales para su efectividad.
  3. Cuanto más lo practiques más fácil será.

A medida que transformes tus pensamientos, sentimientos y acciones negativas en positivas, tendrás la energía suficiente para concentrarte en aquello que es más significativo, que es lo que deseas, TU SUEÑO PERSONAL…y esto generará amor, alegría y la ABUNDANCIA merecida en tu vida.

Te deseo todo lo mejor porque TÚ TE LO MERECES

Adelante!

Patricia

 

TRATAMIENTO DE MERECIMIENTO (Louise Hay)

Me merezco todo lo bueno.

No algo, no un poquito, sino todo lo bueno.

Ahora dejo atrás todos los pensamientos negativos y restrictivos

Me libero y me olvido de todas las limitaciones de mis padres.

Los amo y voy más allá de ellos.

Yo no soy sus opiniones negativas ni sus creencias limitadoras.

No me ata ningún miedo ni prejuicio de la sociedad en la que vivo.

Ya no me identifico con ningún tipo de limitación.

En mi mente, tengo libertad absoluta.

Ahora entro a un nuevo espacio de conciencia, en donde me veo de forma diferente.

Estoy creando nuevos pensamientos acerca de mi ser y de mi vida.

Mi nueva forma de pensar se convierte en nuevas experiencias.

Ahora sé y afirmo que formo una unidad con el Próspero Poder del Universo.

Y por lo tanto, recibo multitud de bienes.

La totalidad de las posibilidades está en mí.

Merezco la vida, una buena vida.

Merezco el amor, abundante amor.

Merezco la salud.

Merezco vivir cómodamente y prosperar.

Merezco la alegría y la felicidad.

Merezco la libertad, la libertad de ser todo lo que puedo ser.

Merezco mucho más que todo eso.

Merezco todo lo bueno.

El Universo está más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias.

Y yo acepto la abundancia en esta vida con alegría, placer y gratitud.

Porque me la merezco.

La acepto, y sé que es verdad.

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