El poder del equipo. Ninguno de nosotros es tan bueno como TODOS nosotros

25.05.2015

Individualmente, somos una gota. Juntos, somos un océano.

Hace un par de semanas tuve la suerte de asistir al Santiago Bernabéu para ver el partido Real Madrid-Valencia y revivir con pasión mi pasado de forofa (sí, ¡todos tenemos un pasado de algún tipo!). Fue un partido emocionante, vibrante, de los que hacen afición e independientemente de resultados…de los que te vas a casa con una sonrisa porque “tu” equipo te ha hecho disfrutar con pasión de su juego.

 

  • ¿QUÉ ES UN EQUIPO?

“Si quieres ir rápido ve sólo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”

Un equipo es mucho más que la suma de sus miembros; es la interacción entre los distintos componentes del equipo la que crea algo nuevo, algo con IDENTIDAD PROPIA.

Al igual que la aleación del cobre y el estaño dan como resultado un nuevo metal, el BRONCE, cuyas cualidades son distintas a las del cobre o el estaño por separado, la unión de los miembros de un equipo da como resultado un ente cuyas capacidades son distintas a las que cada miembro tiene por separado. Así, tú puedes contar en tu equipo con el mejor delantero del mundo, el central más en forma, el lateral más rápido y el portero con mejores reflejos y sin embargo, tener “un mal equipo”.

Un buen equipo es mucho más que la suma de sus talentos individuales.

 

 

  • LOS EQUIPOS DE NUESTRA VIDA

A lo largo de nuestra vida, vamos integrando diferentes equipos: nuestro primer equipo familiar (que no escogemos, al menos conscientemente); el equipo de los amigos de la infancia, el equipo del cole, la pandilla, la pareja, los colegas de trabajo, la familia que creamos…

Estos equipos son CRUCIALES para nosotros, son los que hacen que nuestra vida sea como es: nuestras vidas son un REFLEJO DIRECTO de las EXPECTATIVAS de nuestro grupo, si no esperan mucho de nosotros, es cuestión de tiempo que nosotros mismos no acabemos esperando mucho de nosotros si no nos damos cuenta de la trampa en la que hemos caído.

Es por eso que nos resulta tan gratificante conectar con personas que “hagan fácil lo que para nosotros es difícil” porque tarde o temprano pensamos que lo podremos conseguir también. Nuestras expectativas sobre nosotros mismos pueden así aumentar, y con ello, nuestros destinos también pueden cambiar.

 

 

  • LAS SIETE CLAVES DE UN BUEN JUGADOR DE EQUIPO

1. Un buen jugador de equipo CONFÍA EN SU EQUIPO: Sin confianza no hay equipo, existirá un grupo de personas que trabajan o viven juntas pero no integran un equipo. “La única manera de generar confianza en el ámbito profesional o personal es ser digno de confianza.” Este es un trabajo de toda la vida, que empieza por uno mismo para luego ramificarse hacia el exterior.

2. Un buen jugador de equipo OCUPA SU LUGAR: el portero defiende su portería y el delantero es el más cercano al área del equipo rival; o por ejemplo, los padres son los que deciden sobre sus hijos pequeños. El requisito fundamental para que el equipo funcione óptimamente es que cada miembro ocupe su lugar; las disfuncionalidades y los conflictos comienzan con el DESORDEN en el equipo: este orden no es sinónimo de rigidez, pero precisamente es cuando cada uno tiene claro cuál es su lugar (competencias y funciones) cuando el equipo puede y DEBE ser flexible para crecer y ser mejor equipo.

3. Un buen jugador de equipo SE COMUNICA CON SU EQUIPO: la herramienta clave para generar confianza es la comunicación. Un buen jugador manifestará aquellos aspectos propios que son relevantes para la buena marcha del equipo y también escuchará y prestará atención a lo que sus compañeros tienen que comunicar.

4. Un buen jugador de equipo ASISTE AL COMPAÑERO: si cuando en una acción atacante el central no pasa el balón al delantero cuando este tiene un espacio en el área rival, el equipo pierde una clara oportunidad de gol. Asistir, acompañar, en definitiva, “estar presente” al lado de alguien puede marcar la diferencia en “tu equipo”.

5. Un buen jugador de equipo SE COMPROMETE CON SU EQUIPO: puede que su integración en el equipo sea temporal o provisional, pero durante el tiempo que forme parte del equipo su compromiso y responsabilidad será del 100%.

6. Un buen jugador de equipo DISFRUTA CON SU EQUIPO: la confianza, el apoyo, la atención y el compromiso de cada jugador es el caldo de cultivo de un clima de bienestar y buen humor de un equipo: un equipo en el que se celebran colectivamente los triunfos y se responde globalmente a los fracasos.

7. Por último, un buen jugador de equipo es GENEROSO con su equipo; esto significa también que si es consciente de que su proyecto individual vital o profesional está agotado, a veces la mejor manera de servir a su equipo es abandonarlo y emprender otros horizontes.

 

“Si estamos juntos no hay nada imposible. Si estamos divididos todo fallará.” (Winston Churchill)

 

EL ÉXITO DE TU VIDA…

…depende en cierto modo de los equipos de los que formas parte y de qué tipo de jugador quieres ser en cada uno de ellos.

La habilidad de ser buen jugador de equipo requiere entrenamiento y un cambio de paradigma. Phil Jackson, con 11 títulos de la NBA bajo su brazo, habla de “una respiración, una sola mente” como una meta a conseguir en los equipos que ha formado. Mediante mindfulness y la integración de algunos de los principios antes mencionados consiguió resultados extraordinarios con los Chicago Bulls y Los Angeles Lakers. Sus entrenamientos, ya legendarios, se salieron de la norma para llevar a la cancha equipos que nos enseñan que otra forma de relacionarnos en equipo no sólo es posible sino también necesaria.

“Los buenos equipos acaban por ser grandes equipos, cuando sus integrantes confían los unos en los otros lo suficiente para renunciar al “yo” por el “nosotros”” (Phil Jackson).

 

En Emotivación nos comprometemos a llevarte de la mano hacia el partido de tu vida.

¿Quieres intentarlo?
Escríbeme a patricia@emotivacion.es

 

 

 

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