3 consejos para una emocionalmente bella, bella Navidad

23.12.2015

¨La Navidad no es una fecha, es un estado de la mente" (Mary Ellen Chase)

Llegan estos días navideños y con ellos una de las épocas más estresantes del año: compras, comidas, cenas, regalos, gastos, actividades con los niños, obligaciones sociales, compromisos familiares…toda una serie de quehaceres concentrados en un corto período de tiempo, con el agravante añadido de “sentirse feliz, ¡por favor! que es Navidad”.

Desde Emotivacion os damos 3 consejos para una emocionalmente bella Navidad

 

 

1. “SERENIDAD para aceptar las cosas que NO puedo cambiar”

Probablemente haya algunas citas ineludibles que no te hagan especial ilusión, e incluso alguna te genera ansiedad y estrés. A veces, el imaginarte, “una vez más”, compartir la cena de Nochebuena con ese familiar que no te cae especialmente bien, hacer frente a preguntas indiscretas sobre temas sensibles que no te apetece contestar, o “aparentar” felicidad con personas con las que prácticamente no tienes relación son tareas titánicas. En definitiva ponerse la careta y “pretender” estar estupendamente cuando lo que más te apetece a lo mejor es quedarte en casa tan pancho en tu sofá, no es fácil.

Diversos estudios ya evidencian cómo aquellos profesionales obligados a sonreír frecuentemente (vendedoras o azafatos por ejemplo ) son los más propensos a sufrir depresión, estrés o problemas cardiovasculares. En conclusión “aparentar” continuamente nos agota y nos deja emocionalmente exhaustos.

¿Qué hacer entonces?

Hemos de construir nuestro propio ESPACIO de SERENIDAD o lo que científicamente se ha llamado “nicho reparador”. Es ese momento, persona o lugar donde puedes ser AUTÉNTICAMENTE TU MISMO y en el que cargas las pilas para afrontar los compromisos.

El espacio de serenidad puede ser algo tan sencillo como un paseo con el perro, escribir en el diario, abrazarse a un árbol, llamar a un amigo íntimo para desahogarse, irse sólo al cine, cantar en la ducha, dormir una siesta… lo relevante no es el espacio en concreto en sí, lo relevante es AGENDARLO.

Has de comprometerte contigo mismo a reservar un momento al día para ello (no tiene porque ser lo mismo todos los días), recuerda que tu espacio ES NECESARIO, es tu nicho REPARADOR, lo que te va a facilitar que dispongas de mayor SERENIDAD para hacer frente a los compromisos que no puedes evitar. En última instancia, ese ESPACIO de SERENIDAD podría convertirse en un estado mental al que puedes acceder cuando lo necesites, incluso en medio de esa cena que no te apetece nada. Unos pocos segundos en nuestro espacio de SERENIDAD donde nada nos afecta y nada nos toca, pueden cambiar la experiencia de todo un día.

 

 

2. “VALOR para cambiar las cosas que SÍ puedo cambiar”

Veamos, ¿es estrictamente necesario que acudas a esa comida con esos antiguos colegas que sólo ves una vez al año? A lo mejor no hay una razón de peso para no ir, pero precisamente este año se te acumulan los eventos y no te viene bien encajar esa reunión. Si no vas a estar al 100% para disfrutarlo, di que no vas, propón alternativas y quédate tranquilo.

También podrías repensar la lista de regalos. NO ES NECESARIO gastar mucho dinero para demostrar afecto y cariño, lo que a todos nos deja huella finalmente es la atención prestada y el detalle. Eso sí, no dejes las cosas para el último día, reflexiona tranquilamente tu lista y vete a hacer tus compras navideñas en diferentes días o si esto no es posible, con la LISTA ESCRITA. Salvo causa de fuerza mayor, “no te salgas de la lista”, recuerda, ya has reflexionado antes sobre ella. Y disfrútalo, al fin y al cabo vas a hacer sonreír a alguien, así que tú también podrías intentar sonreír en el proceso.

Por último este puede ser el momento para instaurar una nueva tradición; cambiar cenas por brunchs, salir a correr la San Silvestre en vez de salir en Nochevieja, llamar a esa antigua amiga a la que realmente sí te apetece ver pero con la que las cosas se han enfriado… Atrévete a hacer algo diferente y rompedor…Échale VALOR, a fin de cuentas para esto sí que debería recordarse que :¡es Navidad!

 

 

3. “SABIDURÍA para conocer la diferencia”

Una persona sabia no elude la experiencia, pues sabe que en ella radica la fuente de su sabiduría; para ello es imprescindible que NO JUZQUES; no vivirás la  experiencia y por lo tanto NO aprenderás  de ella si la estás PREJUZGANDO en tu cabeza. En definitiva, más acción y menos pensamiento.

DATE PERMISO:

–  Para decir NO cuando realmente quieres decir no

–  Para decir SÍ a aquello que, de corazón, te apetece hacer

–  A cambiar de opinión si así lo sientes

Y si te apetece ser sincero y decirle a esa tía pesada que no, que no tienes pareja, y en este momento trabajo tampoco, ni ganas de estar cenando con ella precisamente, quién sabe, igual luego los demás deciden sincerarse y a lo mejor termina siendo una Navidad atípicamente estupenda, donde todos brindaríais con humor por todo aquello que no os va bien o quizás pensando en todos aquellos que no tienen con qué o con quien pasar la Navidad…

Y si tienes suerte y estás viviendo la Navidad que deseas, disfrútalo

APRENDE DE ELLO. En cualquier caso, APRENDE DE TODO.

 

“Aunque se pierdan otras cosas a lo largo de los años, mantengamos la Navidad como algo brillante” Grace Noll Crowell

Con amor os deseo, de verdad, una muy feliz Navidad

Patricia R Abelairas

patricia@emotivacion.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

volver